Generalmente, el titular de la empresa es responsable de velar por el cumplimiento de la normativa laboral. Sin embargo, no siempre están en condiciones de controlar el cumplimiento de las normas.
Efectivamente, cuando aumenta el número de empleados, la ubicación geográfica o el volumen de actividad, el responsable de la empresa puede tener que distanciarse de determinadas situaciones de riesgo. Es por esto que a los abogados internos se les ha otorgado, en algunas condiciones, la delegación de facultades.
En este artículo, compartimos contigo algunos puntos clave para entender correctamente cómo implementar la delegación de facultades en tu empresa.
¿Qué es la delegación de facultades?
Primera pregunta imprescindible… ¿qué es exactamente la delegación de facultades?
La delegación de poderes es una técnica organizativa que consiste en que el directivo (el delegado) transfiere algunos de sus 'poderes' y por tanto de sus responsabilidades, a uno o varios de sus empleados (los delegados).
Ante todo, es importante hacer una distinción clara entre delegación de poderes y delegación de firma. En caso de delegación de poderes, el jefe de la empresa confía al delegado la representación de la empresa, dentro de los límites de las facultades del delegado (es decir, lo previsto en el acto jurídico de delegación de poderes).
En caso de delegación de firma, el titular de la empresa sólo encomienda la firma de dicho acto jurídico en su nombre. En este caso, esta persona aparece como agente de un particular y no como representante de la empresa.
Delegación de facultades: ¿cuáles son las ventajas?
Donde hace unos años podría haber sido vista como una forma de eludir las responsabilidades como directivo, la delegación de poderes se ha vuelto esencial y ahora forma parte de los principios de buena gestión de una empresa.
En primer lugar, ofrece al representante de la empresa la posibilidad de transferir parte de sus competencias relativas a la gestión técnica, administrativa, contable o financiera a otra persona, lo que puede tener sentido cuando una determinada tarea se aproxima a determinadas funciones o roles laborales.
En segundo lugar, si está bien preparado, actúa como herramienta de control interno y permite mapear los riesgos a nivel empresarial.
Finalmente, si se respeta, permite apoyar a los empleados en sus funciones proporcionándoles los medios para proteger correctamente a la empresa contra los riesgos más evidentes.
Delegación de poderes: ¿cuáles son las limitaciones?
Los efectos de la delegación de poderes son simples: el delegado es responsable en lugar del gerente. Sin embargo, existen ciertos límites a esta delegación.
Por un lado, el 100% de las responsabilidades no pueden transferirse del gerente al delegado. Por otra parte, en determinados casos, la gravedad de la infracción es tal que no puede trasladarse. Determinadas responsabilidades propias de la función de directivo son indelegables (responsabilidad del jefe de la empresa en principio). El delegador es penalmente responsable de determinadas infracciones, como lesiones no intencionadas en caso de accidente.
Finalmente, el delegado no debe interferir en la gestión de las áreas delegadas y el delegado debe tener "plenos poderes" en estas áreas.
Delegación de poderes: ¿cuáles son las condiciones de validez?
Las condiciones de validez están relacionadas esencialmente con el delegado, es decir, la persona que recibe la delegación de poderes y, al mismo tiempo, la responsabilidad penal.
En primer lugar, deben tener la autoridad necesaria para actuar en caso de necesidad, es decir, el poder de dirección y sanción, para tomar medidas disciplinarias contra un empleado que infrinja las normas vigentes en la empresa (en términos de seguridad o de infracción de la ley, por ejemplo).
En segundo lugar, deben ser competentes técnica y jurídicamente para llevar a cabo el encargo. Por ejemplo, un Director de Recursos Humanos debe tener conocimientos de derecho social, etc.
Finalmente, debe tener los recursos humanos y financieros para comprometer a la empresa en el caso de que el cumplimiento de la legislación requiera una determinada inversión.
Delegación de poderes: ¿cómo configurarla?
Aunque la ley no lo requiera, es importante proporcionar una forma escrita para la redacción de un acto jurídico en para conservar pruebas.
En primer lugar, este acuerdo no puede ser el resultado de un convenio colectivo, una nota o una declaración verbal.
En segundo lugar, el documento debe ser claro y mencionar todas las condiciones de validez, así como el acuerdo del empleado en cuestión.
Finalmente, el delegado debe ser informado formalmente del propósito de la delegación sin ambigüedades, es decir, proporcionar información completa y precisa al delegado para que la misma se considere válida.



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